La Revolución de lo Invisible: Daniel Goleman volvió a la Argentina de la mano de SanCor Salud

47
goleman revolución invisible sancor salud
Daniel Goleman, referente mundial en inteligencia emocional.

En un contexto laboral atravesado por la velocidad, la transformación tecnológica y la necesidad de adaptación constante, habilidades como la empatía, el autoconocimiento y la gestión de las emociones adquieren un papel cada vez más relevante. Daniel Goleman, referente mundial en inteligencia emocional, abordó estos desafíos en su reciente visita a Buenos Aires, donde brindó la conferencia La Revolución de lo Invisible. Lo cuentan en la siguiente columna, elaborada desde SanCor Salud.

Durante mucho tiempo, hablar de capacidades profesionales significó poner el foco principalmente en aquello que podía verse y medirse: los conocimientos, la experiencia, la formación, la capacidad técnica o los resultados. Pero hay otra dimensión que también influye en cómo una persona trabaja, toma decisiones, enfrenta momentos de presión o construye vínculos con los demás. Son capacidades menos visibles, pero con efectos concretos.

¿Cómo reaccionamos frente a una situación difícil? ¿Podemos reconocer lo que nos pasa antes de responder? ¿Sabemos escuchar? ¿Qué impacto tienen nuestras emociones sobre las decisiones que tomamos? ¿Y cuánto influye la manera en que un líder gestiona sus propias emociones en el funcionamiento de un equipo?

Estas preguntas forman parte de una conversación cada vez más presente en el mundo del trabajo: la importancia de desarrollar habilidades que no siempre aparecen en un currículum, pero que pueden marcar una diferencia en la manera de liderar y relacionarse.

La inteligencia emocional también se entrena

Para Goleman, la inteligencia emocional se estructura en cuatro grandes dimensiones: la autoconciencia, la autogestión, la conciencia social y la gestión de las relaciones. Cada una reúne habilidades que pueden desarrollarse y que tienen impacto en la manera en que las personas se desenvuelven.

Durante su conferencia, explicó este mecanismo a partir del concepto de “secuestro emocional”: una reacción súbita e intensa en la que las emociones pueden tomar temporalmente el control y dificultar el pensamiento racional. Recordar alguna situación en la que dijimos o hicimos algo de lo que después nos arrepentimos puede ser una forma sencilla de reconocer ese fenómeno.

Desarrollar inteligencia emocional permite intervenir sobre esas respuestas. El autocontrol no significa dejar de sentir, sino reconocer qué está ocurriendo y decidir cómo actuar. Esto también implica mantener la efectividad bajo situaciones de estrés, desarrollar resiliencia y recuperarse de manera más rápida frente a emociones perturbadoras.

Gestionar lo que no se ve

Durante años, el liderazgo estuvo asociado con la capacidad de definir objetivos, organizar recursos y alcanzar resultados. Pero, para Goleman, esa mirada resulta insuficiente. Un equipo no funciona únicamente a partir de procesos y estructuras. También está atravesado por conversaciones, expectativas, emociones, niveles de confianza y formas de vincularse.

El especialista puso el foco en el denominado “cerebro social”, que permite interpretar permanentemente lo que sucede con las personas que nos rodean. Señales verbales y no verbales ayudan a comprender qué siente, piensa o intenta hacer otra persona, y la efectividad de aquello que hacemos o decimos depende, en buena medida, de nuestra capacidad para leerlas.

Goleman también distinguió tres formas de empatía: la cognitiva, que permite comprender cómo otra persona ve una situación; la emocional, vinculada con la capacidad de percibir sus estados emocionales; y la preocupación empática, que suma a esa comprensión un interés genuino por el otro. En el liderazgo, esta última dimensión adquiere especial relevancia. Cuando las personas sienten que su líder se preocupa por ellas, aumenta la confianza y se genera un espacio en el que pueden compartir información, puntos de vista y preocupaciones. Para quien lidera, contar con esa información resulta fundamental a la hora de tomar decisiones.

En tiempos de tecnología, lo humano gana relevancia

La transformación tecnológica está modificando la manera en que trabajamos. La inteligencia artificial ya permite automatizar tareas, procesar grandes volúmenes de información y acelerar procesos que hasta hace poco dependían exclusivamente de las personas.

Pero esa transformación también abre otra pregunta: ¿qué capacidades humanas adquieren mayor valor cuando la tecnología puede hacer cada vez más cosas?

Goleman señaló que la inteligencia artificial presenta un límite fundamental frente a la experiencia humana: no tiene cuerpo ni emociones y no puede interpretar del mismo modo dimensiones de una interacción como una mirada, un silencio o una señal no verbal. También planteó un riesgo asociado a la creciente dependencia de estas herramientas: la posibilidad de perder determinadas habilidades cuando dejamos de ejercitarlas porque delegamos esas tareas en la tecnología.

Esto no significa que la inteligencia artificial no pueda contribuir a mejorar procesos o facilitar el trabajo. El desafío aparece cuando una herramienta termina ocupando el lugar que requiere una capacidad humana. La empatía, la capacidad de construir confianza, la escucha, la regulación emocional y la posibilidad de interpretar contextos sociales complejos adquieren así una relevancia particular. En palabras de Goleman, la inteligencia emocional será cada vez más valiosa de cara al futuro.

Hacer visible lo invisible

Estas fueron algunas de las ideas que atravesaron La Revolución de lo Invisible by SanCor Salud, la experiencia que reunió el sábado 19 de septiembre en el Palais Rouge de Buenos Aires a Daniel Goleman y al coach Manu Colombo.

Colombo abrió la jornada con su presentación “Identificá qué te frena en tu vida”, mientras que Goleman compartió su mirada sobre la inteligencia emocional, el liderazgo, las relaciones humanas y los desafíos que plantea el avance de la inteligencia artificial.

Con La Revolución de lo Invisible, SanCor Salud volvió a poner en conversación aquellas capacidades que muchas veces permanecen fuera del centro de la escena, pero que tienen un impacto concreto en la manera en que las personas piensan, sienten, deciden, lideran y se relacionan.

Desde su rol como organización dedicada al cuidado de la salud y con presencia en todo el país, acompañada por una comunidad de más de 900 mil asociados, la compañía busca ampliar esa mirada para abordar el bienestar desde una perspectiva que también contempla las dimensiones emocionales y vinculares de las personas.

 

Seguinos en las redes:

Facebook: https://bit.ly/TodoRiesgoFacebook

Instagram: https://bit.ly/3OOsqMo

LinkedIn: https://bit.ly/TodoRiesgoLinkedIn

X: https://bit.ly/TodoRiesgoTwitter

YouTube: https://bit.ly/TodoRiesgoYouTube