En el Mes de la Ciberseguridad, Akamai destaca siete prácticas para adoptar la inteligencia artificial (IA) de forma segura y responsable.
Akamai
La inteligencia artificial está transformando la manera en que las empresas trabajan, procesan información y toman decisiones. Sin embargo, su adopción también plantea desafíos relacionados con la seguridad, como la protección de datos, el acceso a sistemas y el uso de herramientas no autorizadas.
Según el Banco Mundial, entre el 30% y el 40% de los empleos de América Latina y el Caribe están expuestos de alguna manera a la inteligencia artificial generativa. Por su parte, el informe Enterprise AI Usage Risk Report 2026 de Akamai señala que más del 40% de los usuarios empresariales instaló extensiones de navegador impulsadas por inteligencia artificial y que más del 6% de las conversaciones con chatbots de IA en dispositivos empresariales contiene información sensible.
Estos datos reflejan la importancia de acompañar la adopción de la inteligencia artificial con políticas claras, controles tecnológicos y empleados preparados para reconocer los riesgos.
Siete prácticas para adoptar la inteligencia artificial de forma segura
Definir las reglas de uso
Establecer qué herramientas están autorizadas, para qué pueden utilizarse y qué información se puede compartir.
Proteger los datos sensibles
Evitar exponer información confidencial, datos personales, credenciales o propiedad intelectual en herramientas no aprobadas.
Limitar los permisos
Garantizar que las herramientas y los agentes de inteligencia artificial solo accedan a los sistemas y datos necesarios para cumplir sus funciones.
Mantener la supervisión humana
Definir cuándo las decisiones y acciones de la inteligencia artificial requieren revisión, especialmente si pueden afectar a la seguridad, las operaciones o las personas.
Validar los resultados
Revisar la información generada por la inteligencia artificial y comprobar su exactitud antes de utilizarla en procesos empresariales.
Reforzar las defensas tecnológicas
Proteger las aplicaciones y las API, segmentar los sistemas y aplicaciones críticas, aplicar controles que reduzcan la exposición y el impacto de posibles ataques.
Capacitar a los equipos
Ayudar a los colaboradores a identificar riesgos, proteger la información y seguir las políticas de seguridad, y revisar estas medidas a medida que evoluciona la tecnología.
Innovación y seguridad deben avanzar juntas
Para adoptar la inteligencia artificial de forma segura es necesario combinar tecnología, políticas claras y personas preparadas. La ciberseguridad no solo depende de los equipos de TI, sino que también forma parte de las decisiones cotidianas de quienes utilizan estas herramientas.
En el Mes de la Ciberseguridad, las organizaciones tienen la oportunidad de revisar sus mejores prácticas, cerrar las brechas de seguridad y fortalecer sus controles para aprovechar el potencial de la inteligencia artificial sin descuidar la protección de sus activos digitales.
“Adoptar la inteligencia artificial de forma segura no consiste únicamente en implementar nuevas tecnologías, sino también en asegurarnos de que existan los controles adecuados, de que la información esté protegida y de que las personas sepan cómo utilizar estas herramientas de manera responsable. La innovación y la ciberseguridad deben avanzar de la mano”, concluye John Léon, experto en ciberseguridad de Akamai para Latinoamérica.
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